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Desde mi ventana

Desde mi ventana
Desde mi ventana
" "Yo no estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero me pelearía para que usted pudiera decirlo".- Evelyn Beatrice Hall"

lunes, 5 de noviembre de 2007

Una vez escribi media novela..

Era autobiografica en parte, estaba muy mal escrita, pero me ayudo mucho a sacar cosas, la deje a medias, no se si algun dia tendra el punto y final, se quedo en un punto y a parte... Logicamente no os voy a pegar todo lo que escribi, pero si un trocito de ella, para que conozcais mas a esa maria, que quizas ni yo misma nunca conocere del todo... Ahi va relatada y adornada una pequeña parte de mi vida.. Desde un dia de hace 10 años justos, 1997 cuando en el mes de Octubre un ordenador personal entro en mi vida.. Esta redactada en tercera persona, es decir se habla de Ana.. no era cuestion de llamarla Maria, no? :)))


Era una gran caja de cartón, mejor dicho dos y encima de ellas dos cuadernillos de instrucciones, muchos certificados de Microsoft y garantías, con una caja de cds y disquetes de juegos y configuraciones Ella lo miraba asombrada, no se atrevía ni a romper el cartón, aunque era “SUYO” aquel instrumento de futuro metido en dos cajas que tanto le imponía por su ignorancia en la materia. Lo había adquirido en una oferta bancaria, con el fin de ponerse al día, pero siempre había sentido un cierto temor ante la informática, no se veía capaz de dominar todos aquellos cables y teclas, por no hablar de los disquetes o programas, que le parecían el más difícil de los jeroglíficos, pero había que progresar, así que mientras el técnico iba desembalando aquella “amenaza” para la seguridad en si misma, mientras configuraba de forma rutinaria y dominaba todos los botones que parecían sacarle burla, ella respiraba hondo y se convencía de que al final, seria igual de facil que conducir y aquel monstruo gris con impresora le resultaría tan útil y tan querido como su viejo coche
-¿ Configuro la conexión a Internet? -Aquella voz la saco de sus `pensamientos.- ya sabe que viene de forma gratuita por tres meses, dijo el chico
-¿Internet? Pero si no sé ni encender y apagar este trasto- contesto Ana con una sonrisa
-Es muy fácil señora, no se necesita saber informática, se lo explico en un momento
¡Internet! lo desconocido, había oído hablar de Internet, decían que seria el futuro e incluso que había gente que hablaba a través del ordenador, pero poniendo muy poco interés en lo que escuchaba y leía
Internet era informática y esta la mayor enemiga de Anapero era una algo tentador aprovechar aquella oferta, así que quedo alucinada descubriendo que Internet iba por la línea de su teléfonoEl chico, le abrió una gran pantalla, en una y después escribió algo así como yahoo.com en una barra con muchas haches tés y pees. Cuando se abrió esa dirección, escribió Lady Di, dando por hecho que su reciente muerte seria un tema de máximo interés para Ana, la cual observando su bata azul y el coletero que recogía su pelo, pudo entender como el chaval la confundía con una autentica maruja interesada en la vida de la princesa.
Curiosamente casi de la mano de Diana, que, además, tenia su misma edad, Ana entro en la red, como si fuera un presagio de cambio... era curioso, jamas se había interesado por aquella chica que hizo temblar la monarquía británica, pero como ella iba a hacer tambalear muchos cimientos, en menor escala y su reducido mundo y también como ella, se había casado muy enamorada siete años atrás con su príncipe azul, pero afortunadamente, su matrimonio era feliz, había cosas que no la llenaban, pero como decía Luis su marido, cuando ella sacaba el tema, “Ana no seas ingenua, todos los matrimonios son iguales” y el suyo era tranquilo, sereno y lleno de respeto
Señora ¿Me firma su conformidad con la instalación del PC? Claro, dijo Ana y firmo en un papel, sin mirar, recordando que jamas se debe firmar lo que no se ha leido y se entiende
El técnico se fue dejándole apuntadas direcciones como yahoo, altavista y otros como ole y ozu, servidores en español con nombres muy típicos.Al fin se quedo sola con aquel aparato que se había quedado conectado y aun dejaba escuchar a Elton John y su homenaje a la princesa
Se sentía extraña ante aquella maquina y llamo a gritos a Luis para compartir aquellas nuevas vivencias que iba sintiendo al meter cada palabra en los distintos buscadores, él entra y miro por encima, dijo algo que sonaba a fingido asombro y volvió ante el tv a escuchar las noticias sobre proximo partido del Real Madrid y el Barsa.
Ana penso que como otras muchas veces, Luis se estaba perdiendo algo. Medito un instante y con cierta tristeza sobre su falta de interés por renovarse y se lanzo de lleno a buscar.
Miraba todo, desde el Vaticano hasta las ofertas de supermercados de América, busco la web de su ciudad, el periódico de la misma, llamo a todo el mundo a contarle aquella maravilla que desde tu casa te llevaba a todas partes, reviso paginas de historia y poesía ¡Internet era muy fácil! y apasionanteIba escribiendo tocando las teclas con mucho cuidado, con miedo a romper algo y aprovechando aquella llamada que hizo el tecnico, convencida de que nunca más sabría volver a conectar el ordenador a la red, no desconecto ni para cenar, por culpa de ese temor y con un bocata y una cerveza estuvo navegando por donde le permitían sus escasos conocimientos internautas y embargada por la emoción de estar manejando un ordenador y a la vez recorrer el mundo durante mucho tiempo.
Al sonar el despertador a la mañana siguiente tenia mucho sueño, había desconectado a las 6 de la madrugada y tenerse que enfrentar a varias reuniones, le apetecía bastante poco, después de haber dormido solo dos horas
Después de dar varias vueltas en la cama retrasando el levantarse, entro Luis ya vestido en el dormitorio y le dio el beso en la frente de buenos días y despedida como cada mañana, mientras le decía estas loca, te buscas cualquier excusa para acostarte tarde y luego no hay quien te levante.
El día fue normal, cafés, reuniones y prisas, aunque a cada interlocutor llego a marearlo con las excelencias de la red.
Llegó a casa, Luis había avisado que no iría a comer y se comió otro bocata con un café con hielo que le preparo Lola, la asistenta, después de soltarle un sermón de que sin comer y dormir, no se podía llevar una vida sana. Lola llevaba 15 años con Ana y tenia con ella una relación extraña entre fraterna y rival llena de cariño por ambas partes. Llevaba 15 años opinando sobre su vida, los mismos que Ana llevaban pensando que la debería poner en su sitio. Aquel día, el sermón de Lola le sirvió de nana y se quedo profundamente dormida en el sofá mientras esta sin parar de sermonearla, ahora sobre el catarro le echaba una colcha encima.
Se despertó a las 6 de mal humor y con hambre, casi a tientas se hizo un café y busco algo rápido en la nevera, daba igual lo que fuera, el paso siguiente al hambre después de la siesta era el maldito ardor de estomago, así que con su café, un Donut y un antiácido preparado, se puso a pensar en su próximo viaje, una semana con Luis en París, necesitaba ese viaje, reírse con él y espantar fantasmas, ver que su vida no era monótona y su matrimonio estaba tan vivo como siempre, quería dejar el trabajo y las preocupaciones en Madrid y hacer alguna locurilla en la ciudad del Sena...
Habían cambiado mucho, desde el día que contrajeron matrimonio. Ana ya no sabia si se caso con aquel hombre verdaderamente o si había descubierto a Luis después de haberse casado con una cara, a la que ella le ha había creado en su imaginación la personalidad ideal. Eso daba igual, él era su marido y su vida era buena, Luis era cariñoso y atento y sobre todo en el no había nunca mala intención, era un hombre bueno. Tanta bondad a veces aburría a Ana, ella no se consideraba una mala persona, al revés creía que se movía por sus golpes de corazón, cuando se enfadaba con Luis, veía en el una bondad cobarde
¿A veces será más cómodo ser bueno y ceder en todo, para no caer en las complicaciones de enfrentarse a las verdades?Bueno, eso daba igual. Lo importante era París, sus terracitas, calles y luces y los maravillosos días que les esperaban, ella sabia que nunca seria la chica que se vistió “obligada” con aquel traje blanco que le horrorizaba siete años atrás, quizás las ilusiones que cubría aquel vestido se habían quedado rezagadas con los años, no era la vitalicia de antaño, pero si una mujer dispuesta a luchar por lo que aquella chica con un velo blanco había prometido.. Su futuro.
Y el suyo iba parejo al de él, aunque cambiaría tantas cosas... En fin, su propio suspiro la saco de su ensueño. Se fue a lo practico, como hacia últimamente... aunque ella sabia, que en el fondo jamas había dejado de soñar, aunque si de aspirar a realizar ciertos sueños.
Ringgg, el timbre del teléfono sonó como siempre, en el momento de estar subida en una silla buscando un neceser. Y al descolgar, todos sus bonitos sueños fueron desplazados por el sabor ácido en la boca que le producía la madre de Luis. Empezó el interrogatorio, aquella mujer era como una ametralladora, sabia preguntar y herir con una habilidad que poca gente tiene. El motivo de la llamada era una critica, para variar, Ana temía aquellas criticas, esta mujer era tan hábil, que al final de la conversación Ana era la culpable hasta de los engaños del conde Lecquio.

¿Por qué la aguanto?. Margarita, en el fondo le daba mucha pena y solo le hacia soportar el chaparrón el hecho de sentirse a años luz de esta señora y su mundo, aunque la duda empezaba a ser otra ¿a qué mundo pertenecía Luis? Ana quería imaginar que al suyo. Luis era su marido, su compañero su elección por amor, ya no sabia si más el amor propio.
Ella no podía estar compartiendo cama y vida con un ser de otra Galaxia, pero no, Luis era normal, quizás estaba un poco influido por su educación, pero no era como ellos... nunca se les pareció, quizás solo un poco en su obsesión por el dinero, aunque eso era solo últimamente que los negocios no iban bien. Cuando pasara esa mala racha, todo seria como antes y en su casa se volvería a hablar de todo, se reirían y volverían las ilusiones. No había que esperar tanto... La solución tenia un nombre de ciudad romántica... París... Ciudad ligada al amor y a la guerra, a romances y conspiraciones... La ciudad de Bogart e Ingrid B. en "Casablanca" aquella maravilla de película que lo conjugaba todo y que Ana jamas se cansaría de ver. A Luis nunca le gusto, ella ya empezaba a dudar si además de algunas comidas y la debilidad por los buenos hoteles, Luis y ella compartían algún gusto.
A veces echaba de menos poder comentar un libro, un disco, una película, etc. Sus preferencias eran tan dispares que iban del bacalao a Julio Iglesias y de "Rambo" a "Tal como éramos" Ella jamás escucho bacalao y el siempre se quedo dormido mientras Ana gimoteaba una y otra vez ante en reencuentro de Robert Refort y Barbara . Al final de la película.
Después de abrir una cerveza, se dispuso a luchar con la informática y le dio al botoncito del progreso, pinchó con el ratón a conectar con y al ratito se dio cuenta! de que Lo había conseguido¡ La maquina escribió un cartelito que decía iniciando sesion en la red y un icono de doble ordenador se instalo en la barra de estado....

(Quizas continuara, ... algun dia)

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